Fernando Alonso vuelve a la Fórmula 1 de la mano de Renault

 

El piloto español vuelve a la de la mano del equipo Renault, donde ya militó durante dos etapas (2003-06 y 2008-09) y que este miércoles ha confirmado su vuelta para 2021,  cuando ocupará la vacante de Daniel Ricciardo y formará pareja con Esteban Ocon. Alonso, que logró sus dos títulos mundiales con el equipo francés, llevaba fuera de la F1 desde 2018, cuando cerró su segunda etapa en McLaren, y acompañará a como representación española en la parrilla. no ha detallado la duración del acuerdo con el asturiano, que cumplirá 39 años dentro de tres semanas.

Alonso abandonó la F1 en 2018 con un balance de 314 Grandes Premios, 32 victorias, 22 “pole positions” y 97 podios en sus 17 años de competición, en los que sobresalen los títulos mundiales de 2005 y 2006 y un triple subcampeonato con Ferrari.

Tras estos magníficos números se escondía también el sinsabor de despedirse del “gran circo” sin haber sumado una victoria desde la temporada 2013, en el Gran Premio de en Montmeló, y sin haber subido al podio desde el Gran Premio de Hungría de 2014. En total, 1.899 puntos acumulados, pero sólo 132 en sus últimas cuatro campañas con McLaren.

El ovetense devolvió la emoción en por la F1 cuando aterrizó en 2001 al volante de un Minardi, con 19 años, propiedad de y señalado como una apuesta para el futuro. Fue duodécimo en Australia y cerró aquel año sin poder puntuar, pasando al siguiente a ser probador de la marca del rombo para madurarle. La maniobra le salió bien a Flavio Briatore y el asturiano volvió a la parrilla en 2003, donde, en plena era Michael Schumacher, fue protagonista con su primera victoria, en Hungaroring, además de otros tres podios, entre ellos un segundo puesto en Montmeló. En 2004 siguió progresando y aunque no ganó, ya rozó el podio mundialista (cuarto), paso previo para imponer su dominio en las dos siguientes.

En 2005, entró en la historia del deporte español con el primero de sus dos títulos mundiales, siendo entonces el más joven en lograrlo con 24 años. Ni siquiera tuvo que esperar al final, coronándose en Brasil, dos carreras antes, y por delante de Kimi en aquel entonces con McLaren-Mercedes. Pero más emocionante fue al año siguiente, sobre todo porque su rival era el mismísimo “Kaiser” Schumacher y su Ferrari. El español supo mantener los nervios de acero ante el alemán, siete veces campeón del mundo y que jugó todas sus bazas. Las victorias del germano en Monza y China, más el abandono del asturiano en Italia, lo apretó todo a falta de dos carreras, pero la avería del “bólido rojo” en Japón acabó con la resistencia de Schumi, aunque el ovetense tuvo que sentenciar en Brasil.

Ese segundo título llegó con Alonso habiendo firmado su paso a a finales de 2005. En Woking, esperaba seguir aumentando su palmarés, pero vivió un año complicado que aunque le hizo pelear hasta el último Gran Premio por el título, le dejó tercero. Pero Ron Dennis, jefe del equipo, no gestionó bien su convivencia con el ya pujante y “rookie” Lewis Hamilton, cuyo punto álgido fue en Hungría y el recordado incidente en la calificación con ambos pilotos bloqueándose. Al final, se coronó en Interlagos con Raikkonen.

Toda la turbulencia provocó su primer regreso a Renault, donde no pudo pelear por el título, pero saboreó dos triunfos en 2008, consecutivos, en Singapur y Japón. El primero quedó marcado por la polémica después de que un año después, Nelsinho Piquet, denunciase que le obligaron a estrellarse aposta para provocar la salida del “safety car” y favorecer a por entonces su compañero. La FIA expulsó por ello de por vida a Flavio Briatore.

 

Pero pese a estos dos años llenos de luces y sombras, no había perdido de vista a Alonso y apostó claramente por él para intentar recuperar el título mundial. En Maranello pasó cinco temporadas donde volvió a ser claro candidato al título, pese a no tener el mejor coche, algo que le pertenecía a Red Bull. El ovetense peleó hasta en tres ocasiones por su tercer entorchado (2010, 2012 y 2013), pero en todas ellas salió ganador Sebastian Vettel, con mención especial al de 2010 donde la mala estrategia de la escudería italian en Abu Dabi le facilitó la victoria al de Heppenheim.

Su último año con el “Cavallino Rampante” ya no fue tan boyante y sólo pudo ser sexto en la general del Mundial, un adiós amargo que le llevó de vuelta a Woking en busca de revivir la exitosa alianza que iba a firmar con para su motor. Pero nada fructificó y la prestigiosa marca japonesa no logró dar con la tecla y el monoplaza no era competitivo y su mejora escasa, tampoco con como fabricante en 2018. Cuatro quintos puestos fueron sus mejores resultados en los cuatro años donde nunca pudo estar delante, donde a él le gustaba, y tampoco peleando en las calificaciones de los sábados.

Su aburrimiento y su carácter competitivo le hicieron mirar hacia otras disciplinas. Tras pasar por la Indy Car, y proclamarse vencedor en el Mundial de Resistencia o las 24 Horas de Le Mans, su última gran aventura fue el Dakar, donde cumplió un papel meritorio y finalizó decimotercero -mejor novato- rozando el triunfo en la octava etapa, donde acabó segundo. A Alonso tan solo le quedan las 500 Millas de Indianápolis para culminar la “Triple Corona”, pero ese reto deberá esperar porque la F1 ha vuelto a llamar a su puerta.

Pero también pasó malos momentos, como en 2012, cuando le pasó cerca de la cabeza el de Romain Grosjean en Spa, un abandono que le costó seguramente el campeonato de esa temporada, su accidente con Kimi en Austria en 2015, con su terminando encima del Ferrari, el sufrido ese mismo año en los tests de pretemporada en Montmeló y que le dejó varios minutos sin salir del coche y le impidió correr en Australia, o el que tuvo precisamente en 2016 en Melbourne Park con Esteban Gutiérrez.

Según Fernando Alonso: “Renault es mi familia, representa mis mejores recuerdos en la Fórmula 1, con mis dos títulos de Campeón del Mundo, pero quiero mirar hacia adelante. Es para mí un orgullo inmenso, pero también una gran emoción, volver a este equipo que me ha dado la posibilidad de debutar mi carrera y que me vuelve a dar hoy la oportunidad de regresar al más alto nivel. Yo tengo convicciones y ambiciones en línea con el proyecto de la escudería. Su progresión a lo largo de este invierno da credibilidad a los objetivos de la temporada 2022, y, por mi parte, aportaré toda mi experiencia en las carreras para compartirla con todos, ingenieros, mecánicos, y compañeros de la escudería. El equipo desea y dispone de los medios para volver a subirse a los pódiums, y yo también.”

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