Raúl Palacios: “La movilidad sostenible es incompatible con un parque antiguo”

 

En un contexto marcado por la celebración de la Cumbre del Clima de Madrid (COP25), el presidente de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (GANVAM), Raúl Palacios, ha recordado que alcanzar una movilidad sostenible pasa necesariamente por atajar la raíz del problema, que no es otro que el envejecimiento progresivo de un parque que cuenta ya con más de 12 años de antigüedad. Y lo hizo durante el tradicional encuentro navideño “Motor y Prensa” de Ganvam, que al igual que la Constitución este año celebraba su 41 aniversario, el presidente de la patronal de vendedores y talleres hizo hincapié en la necesidad de poner en marcha una estrategia de movilidad clara y bien fundamentada donde prime el rigor técnico sobre el interés puramente político y demagógico para evitar vaivenes que confundan al comprador y frenen el mercado.

En lo que va de año, las matriculaciones se han visto lastradas por la caída de las compras de modelos diésel que, aunque emiten un 20% menos de CO2 que los de gasolina, acumulan un descenso del 27,5%. Es más, la incertidumbre a la que están haciendo frente los particulares está motivando un retraso en la decisión de compra, provocando que este canal, termómetro de la salud del mercado y principal fuente de rentabilidad para los concesionarios, acumule una bajada del 12% hasta noviembre, lo que se traducirá en una caída global de alrededor de un 5% a cierre de 2019.

Secretaria de Estado de Automoción o Movilidad, como la quieran llamar. En este sentido, el presidente de Ganvam recordó que la evolución de las matriculaciones de vehículos está ligada a la curva económica del país, por lo que hace falta que la automoción o la movilidad. “palabra de moda que ahora se utiliza para referirse a este sector estratégico que representa el 10% del PIB” se trate en la agenda política como un verdadero asunto de Estado y no “a golpe de declaración”.

De ahí que insistiera en la puesta en marcha de una Secretaría de Estado de Automoción o de Movilidad “como la quieran llamar”, capaz de diseñar la hoja de ruta a largo plazo que refuerce la competitividad de este pilar económico estratégico y donde se escuche al sector antes de legislar para evitar distorsiones en el mercado que no harán “sino alejarnos de los objetivos descarbonización que se pretenden alcanzar”.

Por otro lado y desde su punto de vista, el camino hacia la descarbonización no pasa por prohibir ni imponer una tecnología “con calzador” sino por incentivar la retirada de la circulación de los vehículos más antiguos y, por ende, más contaminantes para ir dando entrada de forma progresiva a las soluciones más eficientes. Así, abogó por la puesta en marcha de un plan de incentivo al achatarramiento que, bajo el principio de neutralidad tecnológica, incluya el apoyo no solo al nuevo sino al seminuevo, máxime cuando las operaciones con los modelos de entre tres y cinco años están registrando, en contraste con las matriculaciones, crecimientos del 16% en lo que va de año, frente al 8% de los de más de diez.

Con esta estrategia de apoyo al cambio de coche se insufla confianza al comprador, se contribuye a que las rentas más ajustadas tengan acceso a modelos eficientes -a sabiendas de que un modelo seminuevo emite hasta un 99% menos de partículas y un 84% menos de óxidos de nitrógeno- y se dinamiza la demanda, activando la renovación del parque y, por tanto, reduciendo el impacto medioambiental del sector.

El hecho de escuchar al sector antes de regular garantizará el éxito de las iniciativas. En este sentido, puso sobre la mesa el pinchazo del Plan Moves que, a punto de finalizar el próximo día 31, todavía tiene cerca del 40% de la dotación presupuestaria sin comprometer como consecuencia, principalmente, de las exigencias de achatarramiento, lo que demuestra que los planes de incentivo actuales no responden a la demanda real. Para Palacios, “la obligatoriedad de achatarrar un vehículo -de más de diez años en el caso de turismos y de más de siete en el caso de los comerciales- para poder acogerse al plan funciona muy bien con los motores de combustión tradicional, pero no cuando se aplica a los coches eléctricos porque las empresas, que son las que registran el 60% de las compras de esta tecnología, no disponen de modelos de esta antigüedad como moneda de cambio».

En este sentido, Ganvam -que aboga por un enfoque estatal de los planes para armonizar las políticas de movilidad- puso como ejemplo la iniciativa cántabra. Concretamente, este gobierno autonómico, respondiendo a una iniciativa de la Asociación de Concesionarios de Cantabria (ASECOVE), anunció hace apenas un mes que ampliaría su Plan Renove a los vehículos de ocasión subvencionando la compra de vehículos de bajas emisiones tanto convencionales como híbridos y eléctricos.

También y con la mirada ya puesta en 2020, donde se espera haber puesto fin a la interinidad del Gobierno que ha impedido aprobar unos PGE desde 2018 sumiendo al sector en una parálisis normativa, el presidente de Ganvam afirmó que el año próximo es donde el eléctrico tiene la oportunidad de despegar siempre y cuando se incentive la demanda. Teniendo en cuenta que necesita duplicar sus ventas de eléctricos el año próximo para alcanzar las cuotas de mercado necesarias para cumplir los objetivos de reducción de emisiones de la Unión Europea, para Palacios parece lógico que “si seis de cada diez compras se registran en el canal de empresa, se pongan en marcha medidas fiscales que impulsen la electrificación de la flota. Además, como el vehículo corporativo tiene una alta tasa de renovación se creará una oferta de VO que rebajará la barrera del precio y convertirá el eléctrico en una opción cada vez más popular entre los particulares”.

Por otro lado, en un momento en el que factores como la conectividad y el coche autónomo están transformando el concepto tradicional de vehículo, el presidente de Ganvam llamó la atención sobre la necesidad de un entorno jurídico y reglamentario acorde a la era digital. Por eso, Ganvam, como miembro del Consejo Europeo del Comercio y la Reparación del Automóvil (CECRA), impulsa en Bruselas el marco regulatorio que permita el acceso abierto de concesionarios y talleres a los datos que genera el coche conectado con el fin de garantizar la libre competencia.

En lugar de que la vía de acceso a estos datos sean los servidores de las propias marcas, defendió una plataforma abierta, segura y libre que no limite la capacidad de innovación ni los servicios que vendedores y talleres pueden ofrecer. “Si toda la cadena de valor maneja información transparente sobre los patrones de consumo, se estará favoreciendo una mayor oferta de servicios y, por tanto, precios más competitivos, lo que es una ventaja para el consumidor”, afirmó Palacios.

Dentro de este contexto donde entran en juego nuevos condicionantes, existe la necesidad de que las relaciones entre fabricantes y distribuidores se ajusten también a esta nueva era digital. Dado que en no existe una normativa específica que regule los contratos de distribución de vehículos sino que dependemos de una regulación comunitaria, que expira en mayo de 2023, Ganvam ya ha trasladado a la Comisión Europea la necesidad de que tenga continuidad más allá de esa fecha.

La razón es que debe existir un instrumento de regulación para proteger a ambas partes. “Lógicamente no se puede prohibir al fabricante el modo en el que quiere vender sus vehículos, pero sí que se debería compensar a la red comercial por las inversiones no amortizadas y por el coste de despido del personal que acarrea el prescindir de ciertos canales de venta”.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies