Internet se impone a las visitas a concesionarios, que cae un 61,5%

 

La población madrileña envejece y las nuevas generaciones tienen diferentes prioridades para solucionar su movilidad. Si bien para los habitantes que vieron crecer la ciudad en los 60 y los 70, asfaltar nuevas calles y cómo éstas se abrían a un automóvil cada vez más accesible, el coche se convirtió en una de las compras más importantes de su vida. También fue así para las generaciones posteriores en los 80 y los 90; sacarse el carné de conducir y adquirir su primer coche era también prioridad para los madrileños de ambos sexos; y esto ha seguido siendo así hasta hace poco menos de una década. Pero hoy en día, el mundo online y la digitalización móvil se están integrando en la vida de la ciudad y sus alrededores. Motivo por el cual, la movilidad de gran parte de la población en la Comunidad de Madrid está cada vez más vinculada a las aplicaciones de nuestros dispositivos móviles.

Para muchos madrileños, la necesidad de tener un vehículo en propiedad está desapareciendo; y nuevas formas de movilidad, como un transporte público más eficiente y conectado, se unen a otras ofertas digitales como el carsharing, el motosharing, biciMad o el taxi, que están creciendo en las preferencias de aquellos para los que vivir en el centro de Madrid es una opción que se ha instalado en su estilo de vida.

El número de personas que acude a los concesionarios madrileños a informarse para comprar un vehículo está disminuyendo notablemente. De hecho, el tráfico de exposición ha caído un 61,5%, siendo el promedio de visitas diarias inferior a 7 por concesionario. Ahora es Google quien ofrece esa información que necesita el cliente de manera previa. De media, los compradores de coches nuevos visitan menos veces el concesionario antes de realizar la compra de su vehículo elegido. Y es que toda la información la tienen ya online: webs de los fabricantes, revistas especializadas, vídeos en Youtube, comparativas y opiniones en foros de otros compradores. Por este motivo, los concesionarios en la Comunidad de Madrid irán evolucionando y adaptándose a esta nueva realidad, que lejos de ser un problema, puede convertirse en una gran oportunidad. Los concesionarios se transformarán en centros de experiencias, en espacios vitales para el desarrollo y sostenimiento comercial de las marcas, donde el cliente pueda obtener muchos más beneficios de los que hoy en día podamos llegar a imaginar.

Las bases del concesionario del futuro:

– Human touch strategy. Los concesionarios serán el punto de contacto entre personas y entres éstas y las marcas. La interacción humana -necesaria para transacciones importantes de dinero- seguirá produciéndose en este punto. Ante la irrupción de los chatbots y la robotización de muchas de las funciones por parte de la industria, será el concesionario el responsable de la humanización de las relaciones con los compradores, de garantizar que todos los pasos de la venta se hacen con transparencia y que todas las dudas quedan resueltas. Además, la concesión será el punto de entrega del vehículo a su propietario. Debido a que los vehículos irán cargados de más funciones, controles gestuales, ayudas a la conducción, interactividades digitales, ofrecer una amplia formación sobre el vehículo será de vital importancia si queremos tener la máxima satisfacción del cliente. Y por descontado, cualquier tipo de reparación, mantenimiento o actualización del vehículo.

– Advance digital services. Los concesionarios ofrecerán servicios digitales exclusivos: Recogida y entrega del vehículo para revisiones de taller, videostreaming de postventa con el cliente, desarrollo de club de propietarios, mobilitysharing interno, y formación permanente o a demanda para los clientes sobre nuevas tecnologías de la marca. La idea será que el comprador del vehículo tenga una perfecta comprensión de las funciones que incorpora el coche que ha adquirido y siga actualizado con respecto a lo que va a llegar.

– Electromobility unit. El concesionario se convertirá en un punto de carga de primer nivel (carga rápida y carga inductiva), pero puede que también amplíe su negocio invirtiendo en la creación de una pequeña/media red de cargadores repartidos estratégicamente por la ciudad, que aportaría ingresos a su negocio (pago por carga). También se encargarán de la instalación y mantenimiento del punto de recarga del cliente en su domicilio, así como de su actualización e incluso de la gestión de la energía, asegurándose de que su procedencia sea ecológica y sostenible. Los servicios de carga rápida e inductiva serán la evolución que los concesionarios liderarán como abanderados de la marca.

– Pop-up city marketing. Los concesionarios podrían realizar incursiones no permanentes en el centro de Madrid, creando espacios efímeros y de diseño con los que atraer a la futura demanda, más joven y acostumbrada a desplazamientos cortos por el centro de la ciudad. Estas campañas irán enfocadas a crear cultura de automóvil limpio y sostenible, conocimiento tecnológico y deseo aspiracional para aquellos que viven alejados de los emplazamientos actuales de los concesionarios.

Para Moisés González, presidente de AMDA: “el concesionario va a seguir siendo necesario en el futuro. Nuevas oportunidades se abren ante una digitalización mayor y un público diferente, pero que cada vez demanda mayor movilidad. Madrid será la vanguardia para desarrollar el concesionario del futuro, porque nuestra Comunidad es la que más vehículos vende, nuestra capital es la mayor en población de y hemos sido los pioneros en los servicios de movilidad compartidos.”

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